Sí, Dios escucha tus oraciones. Él es un Padre amoroso que desea tener una relación cercana con cada uno de nosotros. La Biblia nos asegura en Jeremías 29:12-13 que cuando le buscamos de todo corazón, Él nos escucha: "Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón."
Dios no es indiferente a nuestras necesidades o angustias. Él quiere escuchar de nosotros y está dispuesto a responder conforme a su perfecta voluntad y sabiduría. En 1 Juan 5:14-15, encontramos que podemos tener confianza en que si pedimos algo conforme a su voluntad, Él nos oye. Aunque a veces la respuesta puede no ser lo que esperamos o cuando lo esperamos, podemos confiar en que Él está obrando en nuestras vidas para nuestro bien y su gloria.
Jesús, el Hijo de Dios, nos muestra el camino a través de su ejemplo en la oración. Él nos invita a acercarnos a Dios con fe y confianza, como lo haría un hijo con su padre. Al cruz confiar en Jesús como Señor y Salvador, tus oraciones tienen acceso directo al trono de gracia. Él nos promete en Mateo 7:7, "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá." Así que, sigue orando, sabiendo que el Señor escucha y cuida de ti.